Este artículo forma parte de dos conjuntos de reflexiones que abordan “La autosustentabilidad comunitaria como una de las metas de la economía circular en México” y “Urge la mitigación de impactos ambientales vía la economía circular. Caso de la Península de Yucatán”. difundidos en nuestro Blog.
De la autoría de Cristina Cortinas[1] y Gustavo Viniegra[2]
La intención que anima esta iniciativa es incentivar el diálogo respetuoso entre quienes estén interesados en acelerar el proceso de transformación del sistema económico lineal que prevalece en México, altamente desperdiciador de recursos y que ha sumido en la pobreza y la contaminación ambiental a grandes núcleos de la población y del territorio nacional. A la vez que se busca contribuir al tránsito de México hacia una economía circular comunitaria centrada en la salud y bienestar de las personas y la protección y restauración de los recursos naturales, mediante prácticas inclusivas de producción y consumo sustentable desde las perspectivas ambiental, económica y social como lo prevé la Ley General de Economía Circular (LGEC).
Cómo define la LGEC los términos sustentabilidad y sistémico
Sustentabilidad: Uso de los recursos naturales que permita, simultáneamente, preservar el equilibrio ecológico, contribuir a la regeneración de los sistemas naturales e incrementar el bienestar de las personas mediante la satisfacción de sus necesidades, sin comprometer las de las generaciones futuras
Sistémico: Consideración de generación de productos analizados en su conjunto, así como en correlación con su entorno, para identificar las implicaciones ecológicas, sociales y económicas de sus procesos de elaboración, distribución, consumo y permanencia dentro del ambiente, y maximizar la gestión y el uso de materiales, así como las acciones de recuperación de los residuos a partir de su valorización
Diálogo sobre la arquitectura de las redes de valor
Este diálogo explora conceptos fundamentales de la arquitectura de las redes de valor, enfoque estratégico donde las empresas privadas y sociales colaboran con proveedores, clientes y otros actores para cocrear valor conjunto, a fin de trascender el modelo lineal de la cadena de suministro tradicional.
Cómo visualiza la LGEC la productividad de los materiales a lo largo de su vida
Aprovechamiento Circular: Acciones cuyo objetivo es mantener o potenciar el valor económico de los materiales y productos, o recuperar el valor económico de los residuos, mediante la aplicación de mecanismos directos e indirectos de circularidad, conforme a los principios de Economía Circular.
Gestión Circular: Conjunto de estrategias aplicadas a lo largo del Ciclo de Vida de materiales, productos o residuos, incluido el Diseño Circular, para lograr la menor Huella Ambiental y el máximo Aprovechamiento Circular, mediante la aplicación de mecanismos directos o indirectos de circularidad.
Huella Ambiental: Impacto ambiental medible a través de indicadores de Economía Circular que se produce por:
a. Las actividades realizadas para generar un Producto, y
b. Las características del Producto que permitan maximizar su vida útil y el Aprovechamiento Circular como residuo.
Mecanismo directo de circularidad: Aquel que aplica principios, criterios, medidas, instrumentos, procesos, estrategias o acciones de circularidad al Ciclo de Vida de productos, materiales y residuos:
a) Para categorías de productos y para materiales: reúso, reducción, rediseño y reacondicionamiento;
b) Para residuos: recuperación, tratamiento, reciclaje y valorización,
c) Para ambas etapas: Diseño Circular, clasificación, reparación, remanufactura, reutilización, aprovechamiento y reciclaje cuando aplique.
Mecanismo Indirecto de Circularidad: Aquel que aplica principios, acciones, procesos o estrategias de circularidad para el cumplimiento de la Gestión Circular inscrito en el Registro, las cuales comprenden el Encadenamiento Sustentable y la compensación ambiental;
Modelo de Complementariedad: Aquel donde los sectores productivos aprovechan los materiales de una empresa o sector como Materia Prima Secundaria o residuos en los procesos de la otra empresa o sector para implementar, entre estos sectores, un eficiente y óptimo Encadenamiento Sustentable;
Encadenamiento Sustentable: Vínculos entre personas compradoras, entre vendedoras y entre unas y otras, en unidades productivas o sectores económicos, que involucran el intercambio de materiales, productos y residuos bajo criterios de Economía Circular, conforme a los objetivos y criterios del Programa Nacional, y como Mecanismo Indirecto de Circularidad para cumplimiento de la REP.
Cómo aborda la LGEC la responsabilidad social y la participación de las personas consumidoras
I. Realizar un Consumo Responsable, informado y sostenible de productos; con preferencia a aquellos que son duraderos y son generados mediante un uso eficiente del agua y de energía, y evitar aquellos productos de un solo uso;
II. Adoptar medidas de Aprovechamiento Circular que optimicen la vida útil del Producto;
III. Optar por modelos de servicio cuando se oferte que, sin adquirir la propiedad de los productos, se satisfagan las necesidades de consumo;
IV. Reducir la generación de residuos y el desperdicio de agua, de energía, de productos y de alimentos;
V. Separar los residuos en sus viviendas, de acuerdo con el sistema de clasificación que se establezca para tal fin, y
VI. Aprovechar al máximo los materiales y los residuos, mediante procesos de compostaje, mecanismos de circularidad y prácticas de Reciclaje Inclusivo, entre otros.
Bases legales de la educación en materia de economía circular establecidas en la LGEC
En su Artículo 32 la Ley dispone que la SEMARNAT, así como las secretarías del ramo en materia de economía, de educación pública, de salud, y de ciencia, humanidades, tecnología e innovación deben establecer la coordinación que sea necesaria para el cumplimiento de las atribuciones que esta Ley le confiere a la Administración Pública Federal.
A la Secretaría de Educación Pública le corresponde promover que en los planes de educación media superior y superior se desarrollen programas de estudio para la formación de especialistas en materia medioambiental, particularmente en medio ambiente y sustentabilidad, gestión ambiental, Economía Circular y demás campos de la ciencia que son afines para lograr los objetivos de la presente Ley.
Asimismo, la Secretaría de Educación Pública y las autoridades educativas de las entidades federativas, en el ámbito de sus respectivas competencias, promoverán de manera progresiva programas escolares de Economía Circular en los planteles públicos de educación básica, media superior y superior.
Lo que es conveniente poner en perspectiva
Hay un vacío teórico y operativo sobre la arquitectura de las redes de valor comparadas en términos de sus costos de capital y operación y su impacto en la ecología y la resiliencia en función de su estructura.
Las redes son muy distintas, trátese de grandes corporativos, en comparación con las cooperativas exitosas, algunas de las cuales operan desde hace décadas por iniciativa propia de sus comunidades.
Usualmente, las corporaciones tienen un diseño centralizado en un nodo principal financiero y ejecutivo, con una base muy amplia y dispersa de proveedores de materias primas e insumos que son más bien agentes pasivos de las políticas de los nodos centrales.
Las cooperativas exitosas tienen nodos complejos más amplios en los que los grupos gobernantes suelen ser electos o removidos por las asambleas.
Ejemplos de redes de valor comunitarias exitosas
Unión de Cooperativas Tosepan en Puebla, la cual apoya a más de 40,000 familias indígenas mediante agricultura orgánica, cooperativas de ahorro, turismo ecológico y energía renovable.
Red Nacional de Mujeres Emprendedoras Forestales de México que elaboran productos con hoja de pino, palma empleada en sombrerería, maderas tropicales y cera de candelilla, los cuales reflejan el aprovechamiento sustentable de bosques templados, selvas y matorrales xerófitos en distintas regiones del país.
Hermano Maguey se describe como una organización enfocada en la exploración de sistemas sustentables de cosecha de maguey y el uso de sus bioproductos. Sus prácticas fomentan la economía circular, así como el respeto a los derechos de los pueblos originarios, sus costumbres y tradiciones.
Coordinadora Mexicana de Pequeños Productores de la Región del Istmo en Oaxaca, cooperativa pionera en el comercio justo de café orgánico. En el ámbito cafetalero nacional, es un referente obligado en la historia organizativa de los pequeños productores de café.
Fluctuaciones del mercado que afectan de manera diferente a cadenas de valor
A manera de ejemplo: como resultado de la falta de flexibilidad en el uso del agave tequilero, se vienen presentando fluctuaciones de precios muy marcadas con periodos de 15 años. De los cuales, 5 son de precios muy altos para la materia prima y 10 años con precios muy bajos.
Durante los periodos de euforia sobre el precio del agave, los productores libres (sin contrato) han producido deforestación y daño ecológico. En todos estos años, se ha desperdiciado el 40% de la biomasa (las pencas) contribuyendo al calentamiento global pues son más de un millón de toneladas de residuos sin procesar.
Para las grandes empresas, estos ciclos los afectan poco porque operan la mayor parte del tiempo con inventarios bajo contratos y estas empresas internacionales no tendrían beneficios importantes de la industrialización de las hojas que se quedan en el campo. De todas formas, la demanda internacional del tequila ha seguido aumentando con buenos precios, a pesar del sufrimiento de los pequeños productores que se quedaron sin poder vender sus piñas de agave.
No hay incentivos para diversificar los usos del agave, excepto para el bagazo del agave que se queda en las destilerías; las cuales no están interesadas en el aprovechamiento de las fibras largas ni de la pulpa de las pencas que se quedan en el campo. En cambio, con los pequeños productores de agave pulquero si hay mucho interés en la diversificación de los usos de la biomasa porque es la forma de enfrentar a las barreras de los intermediarios locales y como los equipos son baratos, cada vez se oye más del uso alternativo del aguamiel y de las hojas entre ellos.
Si se suman los costos de capital fijo con el capital BLANDO, es decir la adquisición de conocimiento y valores para ligarse a los mercados modernos, es posible que el costo total sea similar para los centralizados y los distribuidos (los ricos y los pobres), pero los riesgos de cambio hace más resilientes a los pobres que a los ricos. Si el clima no estuviera variando y si el entorno financiero y comercial regional e internacional fueran muy estables, quizás justificaría seguir adelante con el esquema.
El concepto de las redes de valor con el PRECIO JUSTO es un concepto importante, pues aún prevalece en muchos medios el concepto de productividad y del lucro, sin tomar en cuenta a la equidad en el beneficio económico. El caso del tequila es muy ilustrativo. Es una de las agroindustrias más prósperas de México, su crecimiento en ventas ha sido muy elevado (9% anual) y su impacto en la balanza comercial muy importante.
Sin embargo, es un sistema inherentemente inestable, pues los productores que plantan agave con esperanza de los precios de hoy van a cosechar con los precios que ocurrirán 6 años después. Esto ha creado grandes fluctuaciones periódicas que afectan a los pequeños productores de agave que operan sin contratos de largo plazo.
Como son productores dispersos, carecen de recursos y de tecnología para innovar en el uso alternativo del agave. La industria instalada para producir «inulina» (fructanos prebióticos) sólo absorbe una fracción pequeña de esos excedentes. Si estuvieran organizados podrían contar con empresas que produjeran forrajes para el ganado lechero y fibras modificadas como aditivos para elaborar bioplásticos que ya se producen por BioSolutions con bagazo de agave de las destilerías y se vende con apoyo de algunas tequileras.
En resumen, sí hay ejemplos de cómo la simetría o asimetría en la gobernanza de las agroindustrias produce diferentes impactos sociales y ecológicos. En general los diseños más simétricos con mayor participación de los productores en el control de ventas y precios, está conduciendo al desarrollo de agroindustrias con menor impacto ecológico y mayor equidad económica. Eso suceden aún en mercados sofisticados como la exportación de los destilados del agave o el café orgánico.
El análisis de esas agroindustrias indica que los grandes consorcios tienen más tecnología y mejores recursos para exportar, sus inversiones están más concentradas en el equipo y menos en el pago de mano de obra y son muy exitosas pero con impactos negativos ecológicos y sociales importantes. Las pequeñas agroindustrias cooperativas invierten menos en equipo y más en mano de obra y requieren mucho más gasto en asistencia técnica y de organización. Pero su impacto ecológico y de empleo es más benéfico.
Las brechas a llenar
Es evidentemente necesario que los técnicos y académicos incluyan en sus proyectos de investigación y desarrollo tecnológico los tres criterios de la sostenibilidad propuestos por la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo (ONUDI): a) impacto ecológico, b) balance financiero, c) Equidad social y económica. Comúnmente se dice que algo es sostenible por que llena los dos primeros criterios y casi ningún artículo académico se fija en el tercero y, cuando lo hacen, lo presentan de manera cualitativa y con buenos deseos, sin aterrizar las ideas a la realidad económica y social de las diversas comunidades del país.
En la práctica, los trabajos en este campo de los antropólogos y sociólogos se orientan mucho a la ideología y evitan los balances de materia, energía y dinero. Es más, consideran esos análisis como inadecuados o «reduccionistas» o «neoliberales». Por su parte, los ingenieros y científicos se orientan a balances de materia y energía y a veces al aspecto financiero, pero evitan discutir el aspecto social y de la gobernanza, porque consideran que no es su área o está en su capacidad de estudio. No obstante, ya es tiempo de integrar nuestros conocimientos de forma tal que sean útiles a nuestras comunidades.
Para lograr lo anterior, se cuenta con la experiencia derivada del Programa de Liderazgo Ambiental para la Competitividad impulsado por SEMARNAT-PROFEPA con el concurso de autoridades e instituciones académicas y del sector privado; las lecciones derivadas de problemas que enfrentan cadenas de valor como las descritas previamente; y el fácil y rápido acceso a datos, información y conocimiento que se puede obtener mediante la Inteligencia Artificial (IA).
La experiencia indica la necesidad de capacitar a funcionarios, productores primarios, profesores e industriales en el uso de la IA para evaluar propuestas para la economía circular. Se requiere que la gente interesada aprenda a evaluar alternativas usando IA en forma crítica pues es urgente que se puedan distinguir las propuestas fantasiosas o voluntaristas de las que están ancladas en la realidad y son factibles en el corto plazo. Hay un mar de información de fake news y propuestas poco prácticas y una escasez de información de cómo llevar a la práctica las pocas prouestas que si pueden funcionar.
La capacitación y educación para tomar decisiones sensatas y factibles es muy urgente. Crear conciencia es el primer paso para impulsar por medio de talleres, con dinámica de grupos pero «hands on» (aprendizaje constructivista), es decir con la participación activa y propositiva de quienes quieren asegurar que sus proyectos sean exitosos.
Ejemplo del ensilaje de subproductos agrícolas como opción para el manejo de residuos de actividades pecuarias
A manera anecdótica: durante la Segunda Guerra Mundial en Noruega, se introdujo un método para conservar sin refrigeración ni gastos químicos los desperdicios de las fábricas beneficiadoras del pescado. En la actualidad, este es un proceso aceptado y estudiado por numerosos autores. Es ideal para pequeños rastros o mataderos familiares. Este material fermentado puede ahora trasladarse a los sitios de consumo (los campesinos) o a fábricas más avanzadas para la fabricación de harinas de uso comercial. La fermentación láctica inhibe o destruye la mayor parte de la microbiota patógena; lo cual se ha documentado en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), usando la pulpa de los magueyes como sustrato.
En las fábricas modernas se usa calor y se produce mucha fetidez al cocer las vísceras, pero si se les somete a una fermentación láctica, desaparecen la microbiota putrefactiva y el ácido láctico facilita la pasteurización avanzada del material. Parece algo sencillo pero es algo que paradójicamente no se ha implementado en los rastros de México.
Dado que existe una demanda urbana por el consumo de leche y productos lácteos en muchos países en vías de desarrollo, ha surgido interés en establecer unidades lecheras de pequeño tamaño en zonas periurbanas, recurriendo en la gran mayoría a razas de leche importadas. Lamentablemente, los pequeños productores frecuentemente encuentran que estas vacas, debido a un manejo inapropiado muestran bajos niveles de producción de leche. Este mal manejo se origina principalmente en una alimentación inadecuada -raciones cuyo contenido no muestra un balance nutritivo correcto- y/o muy alto costo de la ración porque gran parte de ella se basa en la compra de forrajes y en concentrados caros. Es aquí donde el ensilaje de productos agrícolas, acompañado con una fermentación láctica que desaparece la microbiota putrefactiva y el ácido láctico, facilitan la pasteurización avanzada del material y se convierten en una opción para los pequeños productores[3].
De manera que esta es una invitación al diálogo para quienes coincidan en la urgencia de establecer alternativas sustentables y rentables para el aprovechamiento del estiércol pecuario en la Península de Yucatán y otras zonas del territorio nacional; lo cual debiera ser incorporado en el Reglamento de la Ley General de Economía Circular, a la par que otras consideraciones para resolver problemas históricos de falta de circularidad en la gestión de materiales biológicos y técnicos, los productos fabricados con ellos y sus residuos.
[1] CRISTINA CORTINAS, presidenta de la Fundación que lleva su nombre y de la Red Queretana de Manejo de Residuos, asociaciones civiles no lucrativas. Bióloga, Doctora en Ciencias, autora del libro Cáncer, Herencia y Ambiente del Fondo de Cultura Económica y de seis libros publicados por la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión para sustentar la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (LGPGIR). Por medio de sus páginas electrónicas difunde datos, información y conocimientos sobre temas de salud ambiental y economía circular regenerativa social y solidaria (www.cristinacortinas.org y www.fundacionccortinas.org). Se desempeñó como subdirectora de Impacto del Ambiente en la Salud de la Comisión de Ecología del Departamento del Distrito Federal, como directora general de Salud Ambiental, Ocupacional y Saneamiento Básico de la Secretaría de Salud y como directora general de Materiales, Residuos y Actividades Riesgosas de la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca. Colaboró en la elaboración de las leyes en la materia de los estados de Querétaro, Guanajuato, Guerrero y Quintana Roo, el Reglamento de la Ley de Residuos Sólidos para el Estado de Morelos y el primer Reglamento Municipal de Prevención, Gestión Integral y Economía Circular de los Residuos para el Municipio de Landa de Matamoros, Querétaro, al que se sumaron los reglamentos correspondientes de los municipios de Arroyo Seco y Pedro Escobedo y el Programa de Economía Circular del Municipio de Querétaro. También contribuyó a la elaboración de la Norma Oficial Mexicana NOM-161-SEMARNAT-2011, sobre planes de manejo de Residuos de Manejo Especial. Además de lo cual participó en el proceso de formulación de la Ley para la Gestión Integral de Residuos de Costa Rica, en la cual se establece la responsabilidad extendida del productor, como asesora temporal de la Cooperación Alemana ofrecida a través de la Agencia GIZ.
[2] GUSTAVO VINIEGRA-GONZÁLEZ. Médico Cirujano (UNAM), M. en C. Bioquímica (CINVESTAV del IPN),Ph. D. Biofísica (Univ. California, San Francisco, EUA). Profesor Emérito (UAM). Investigador Nacional Emérito (SECIHTI). Temas de investigación: Apoyo técnico a los sistemas agrícolas tradicionales como el cultivo de la milpa entre agaves (metepantle*). Diseño y supervisión del desarrollo de maquinaria para el procesamiento de los agaves incluyendo la producción de bebidas alternativas derivadas de los agaves. Modelos del impacto de estas investigaciones en el desarrollo económico regional. Fermentación láctica de los fructanos. Desarrollo de redes de cooperación técnica entre campesinos, pequeños empresarios y académicos. Impacto bibliográfico de la investigación: Según la Web of Science (Julio de 2025): 95 publicaciones indexadas con 2,994 referencias sin auto citas. Trabajos destacados: (1980-2020): Contribuciones básicas a la ciencia y tecnología de los principios básicos de la fermentación sobre sustratos sólidos. Coautor en 1975 de una innovación para el ensilaje industrial de la melaza la cual fue registrada en el IMPI, licenciada por la UNAM a cuatro empresas, consejero científico honorario de la Asociación de Empresarios de Iztapalapa A. C. y de Magueyal, A.C. (Alto Mezquital, Hidalgo). *El metepantle fue reconocido en 2025 por la FAO como un Sistema Importante para la Producción Agrícola Mundial.
[3] Kayouli Chedly y Stephen Lee. Ensilaje de subproductos agrícolas como opción para los pequeños campesinos. https://www.fao.org/4/x8486s/x8486s08.htm
Foto: Alberto Nava